sábado, 28 de noviembre de 2009

LA SEPARACION

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Al fin hemos llegado al final de este que para mí es el largo proceso del amor. “La separación” marca el final del ciclo, ese ciclo que dio inició con “El enamoramiento”, el cual se disfruta enormemente, además tan agradable pero muchas veces tan fugaz. Pero que gracias a él logramos pasar a la etapa del cortejo, la que a través de la conquista o la seducción nos permite vivir momentos inolvidables y sobre todo muy románticos. Y si logramos nuestros objetivos, obtener el amor de él o ella, de la misma manera conseguimos entregarnos en cuerpo y alma para conocer y vivir los enormes placeres, que nos proporciona ese sentimiento llamado amor. Pero si por descuido, la rutina intervino en este proceso, la separación será del todo inevitable y tendremos que volver a empezar nuevamente.
Cuando la separación llega, uno de los enamorados es quien sufre, pues el otro lo único que busca es alejarse. Y es lógico pues en esta etapa generalmente uno de los dos es quien desea la separación ya sea porque argumente haber dejado de querer a su pareja o porque alguien más que le vino a despertar nuevas inquietudes. Que para el caso viene a ser exactamente lo mismo. Aunque habrá ocasiones en que la separación se da por acuerdo entre los dos amantes, y claro hay muchas otras causas, el abandono, los celos, la desconfianza, los malos entendidos y los malos tratos e inclusive los golpes. Interviene la familia, los hijos, las amistades, los negocios y hasta el dinero. Sin olvidar por supuesto, la rutina, el aburrimiento, la falta de interés y cuántas cosas más de las cuales ya hablamos. Las causas pueden ser muchas y de toda índole pero al fin y al cabo, uno de los dos es quien generalmente decide cuando y como se separarán. Y es que cuando se ha llegado a este triste momento se pueden argumentar muchos motivos, pero en el fondo, la única realidad es que uno de los dos a dejado de a amar al otro. Lo que pasa es que casi nadie lo quiere reconocer de esa manera y siempre será más fácil echarle la culpa a alguien.
Así es amor. Muchas veces agradable y muchas otras, totalmente ingrato. Pues aunque nos esforcemos por evitar llegue a su fin, cuando nos han dejado de querer o nosotros hemos dejado de querer, todo lo que se intente para detener la llegada del final será completamente inútil. Todas las separaciones son muy tristes y bastante dolorosas y si no pues le invito a leer el siguiente pensamiento que alguna vez escribí al respecto.
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Despedida

Con gran tristeza en mi rostro reflejada
y confuso a más no poder
Al amparo de las estrellas
y en espera de un lluvioso anochecer
Por mis mejillas ruedan lágrimas de llanto,
tratando de comprender
¿El porqué de todo esto que nos pasa,
el porqué de tu proceder?

¿Qué sucedió?, ¿Porqué ya no más suspiros
ni abrazos apretados?
¿Se han perdido?,
¿Dónde quedaron nuestros sueños compartidos?
Tenemos un destino incierto,
Nuestro amor se ha desvanecido
Yo jamás lo hubiese sospechado,
pero es verdad, se ha terminado

¿Se habrán cansado ya tus labios
y ya no quieren más besar?,
¿No tendrás más y más caricias
nuevas escondidas para dar?
¿Es posible que después de lo vivido
puedas dejarme de amar?
¿Sabes cuantas cosas se perderán,
sabes cuanto te voy a extrañar?

Con la lluvia cayendo mezclada
con el llanto triste de mis ojos
Veo claras mis ilusiones destrozadas,
el futuro me depara abrojos
El dolor que siento es evidente,
estoy a punto por caer de hinojos
No respondas, no digas nada,
se acabaron ya nuestros enojos

No hay palabras, no hay razones.
Nuestro amor es ya imposible
Ya no más entrega apasionada,
ni cuerpos sudorosos, es increíble
Nuestro amor quedó inconcluso,
se acabó el amor, es lamentable
Es muy difícil, es algo que nadie
más que yo sentiré, es inexplicable

La ambición cumplida,
los deseos satisfechos, la pasión agotada
Sin espera, sin mañana,
una vida diferente, una vida concluida
Solo un lluvioso anochecer,
unas lágrimas y una triste despedida.
Así acaba nuestra historia,
una linda historia jamás imaginada
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Y si no, preguntémosle a quien ya haya pasado por esta situación. Nosotros mismos, seguro que en algún momento de nuestra vida ya la hemos conocido. Quizá no lo recuerde o no lo quiera recordar, pero de que alguna vez hemos sido abandonados por un amor o viceversa, es muy cierto. El tiempo es algo contra lo que se tiene que luchar constantemente, pues bien dicen “El tiempo no perdona”, y en el amor, el tiempo es muy importante y si no le hemos tomado en cuenta quizá cuando queramos evitar que el amor acabe, simplemente ya no tendremos tiempo. Y entonces quisiéramos estar junto a nuestro ser amado, así como en un principio, amándole y sintiéndonos amados por él. Sin embargo en este largo y complejo proceso del amor, si no cuidamos esos factores que he mencionado y por el contrario permitimos que intervengan en nuestra vida, todo aquello por lo que se ha batallado se vendrá abajo irremediablemente.
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Así es el tiempo

Sopla el viento, caen las hojas.
Es el tiempo.
Se hace tarde, oscurece, es de noche.
Estoy contigo.
Pronto me alcanzará el invierno.
Se acaba el tiempo.
Te buscaré, te estaré esperando.
Más no estarás conmigo.

Así es el tiempo.
Tu olvido llegará primero.
Será inútil esperarte, jamás regresarás.
No habrá tiempo.
Me harás falta, estaré solo.
Mi invierno será severo.
Sin embargo, lo comprendo.
Así es el tiempo.
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domingo, 27 de septiembre de 2009

LA RUTINA (Ultima parte)




Finalmente y repasando una vez más todo lo que hemos tratado hasta este momento, me gustaría dejar claramente establecido que para disfrutar plenamente de las innumerables delicias del amor y después de haber encontrado a esa persona tan especial, todos y cada uno de nosotros nos adentramos en la etapa del cortejo y si en esta logramos conquistarle o seducirle, de manera inmediata gozaremos de los enormes placeres que nos proporciona el amor. Sin embargo, si no ponemos la atención debida en este aspecto, la rutina puede hacer su aparición y con ella el amor terminará, dejándonos únicamente un amargo recuerdo al perder a quien en su momento ha disfrutado con nosotros las mieles del amor.
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Solo sé que te perdí

Ayer, estuve meditando cómo fue que te perdí
Ya no siento tus deseos al estar cerca de mí

No sé si fue el destino, solo sé que te perdí
Que tristeza saber que no soy nada para ti

No sé si fue el hastío, solo sé que te perdí
Tus caricias y tus besos ya no son para mí

No sé si fue hace poco, solo sé que te perdí
Me haces falta, yo no sé estar lejos de ti

No sé si fue hace mucho, solo sé que te perdí
Extraño tu cariño, quiero estés cerca de mí

No sé si fue algo más, solo sé que te perdí
Yo necesito decirte que te amo solo a ti
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Cuando estamos y nos sentimos profundamente enamorados, aun encontrándonos con la problemática que representa la rutina, nuestro corazón seguirá palpitando de pasión al ver que el amor se extingue. De ahí lo importante de no quedarse si hacer nada. Si no queremos sufrir debemos hablar con él o ella y juntos tratar a como de lugar de romper con la rutina. Solo así será posible seguir disfrutando del amor.
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“Enamorarse una vez más, es vencer a la rutina
y eso nos hará sentirnos orgullosos de nosotros mismos”.
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Así que aunque parezca un desvarío, deberemos insistir en la búsqueda de los placeres ya vividos y sobre todo habremos de volvernos a enamorar. Yo estoy convencido que uno de los mejores remedios para dar la batalla a la rutina son las fantasías, sí, las fantasías eróticas con las que todos soñamos alguna vez, pues estas son producto de la imaginación que todos los seres humanos son capaces de crear.
Las fantasías eróticas pueden ser placenteras y excitantes pero habrá otras que puede resultar desconcertantes y hasta incomodas.
Las fantasías pueden aumentar tanto los aspectos fisiológicos como los psicológicos de la respuesta sexual, lo importante es tomarles en cuenta y si es posible llevarlas a cabo, pues aunque usted no lo crea le ayudaran a romper con ese enemigo denominado la rutina.
En función del interés que pongamos para rescatar de las garras de la rutina al amor que sentimos por esa persona tan especial, así serán los resultados. Por lo que nuevamente le invito a no claudicar en esa difícil batalla. Pues depende de nosotros mismos el no perder todo aquello por lo cual hemos luchado y además nos ha dejado y tantos y tantos recuerdos agradables. De otra manera, si dejamos que la rutina nos derrote, todo aquello que ya se vivió pasará a formar parte del pasado y la separación será inevitable.
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Desvarío

Si en el tiempo yo quisiese volverme a enamorar
Sin duda te buscaría y sólo de ti me enamoraría
Serías tú mi presente y nadie más me importaría
Sólo si fuese así yo quisiera volverme a enamorar

Si en el tiempo yo pudiese volverme a enamorar
Seguro nada cambiaría, pues solo a ti te amaría
Y así continuaría la vida, siendo tú la vida mía
Es por eso que yo no podré volverme a enamorar

Debe ser un desvarío eso de volverme a enamorar
Pues dejarte no podría para buscarte una vez más
De ti yo sigo muy enamorado y no te dejaré jamás
Es tan solo un desvarío eso de volverme a enamorar
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miércoles, 16 de septiembre de 2009

LA RUTINA 7a Parte

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Del amor se podrán decir muchas cosas y jamás acabaremos. Así que me es imposible dejar de tratar algunos temas al respecto. Y como uno de los objetivos primordiales es el de hacerles pasar un buen rato y de paso sugerirles el cómo se puede disfrutar del amor seguiremos adelante.
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¿Qué me diste?

¿Qué me diste amor, qué me has dado?
Que solo calma encuentro yo a tu lado

¿Si supieras cuánto extraño tus caricias?
No me negarías tu amor y sus delicias

Estando solo, yo medito. ¿Qué me has dado?
¿Será tu mirada o algo que no he notado?

En la noche tu recuerdo enciende mi pasión
¿Será amor o acaso es que pierdo la razón?

El tiempo pasa y yo no sé que me sucede
Y pensar en ti hace que más te anhele

¡Es amor! Solo amor me has ofrecido
Ni dudarlo, estoy de ti enamorado
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Noche interminable

Anteanoche no pude yo dormir
pues soñé que me dejabas
Fue una noche interminable
pues mi sueño no pude conciliar

Te veía muy lejos, afligida y abatida,
soñé que te alejabas
Me fue imposible poderte detener,
no te podía yo alcanzar

¿Qué sucede? Pregunté
¿Qué pasó, porqué es que te alejas
tu silencio fue la única respuesta,
no quisiste ya ni hablar

Yo insistente, una y otra vez te pregunté
¿Porqué me dejas?
Finalmente respondiste,
¡Ya no insistas! Me tengo que alejar

Que congoja oír que me dejabas,
con razón no pude yo dormir
Fue una noche interminable
pues mi sueño no pude conciliar

Decidí seguir tus pasos,
pero solo escuché, ¡Me tengo que ir!
No me sigas, es inútil,
algún día esto se tenía que terminar
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Dos ejemplos de como se siente el amor cuando la rutina ha puesto una barrera entre dos enamorados, aunque cada quien lo vive diferente, aclarando que eso no es vida precisamente, pues vivir la rutina es morir lentamente.
Cuando sentimos o creemos que todo aquello que antes nos hacia sentir tan bien ha desaparecido, cuando ya no gozamos de sus ardientes besos, cuando sus caricias apasionadas dejaron de serlo, cuando lo apretado de sus abrazos han dejado de ser nuestros, cuando todo aquel fuego que una vez nos quemaba se extingue y en su lugar todo se convierte en hielo, parecerá que la vida nos está jugando una mala pasada. De ahí lo que a continuación escribo.
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Fuego y Hielo

Hace tiempo yo sentía
que tus besos me quemaban
Que el calor de tus abrazos
eran flamas de pasión
Tus palabras encendían
mi amor y me incitaban
Como yesca seca,
incendiabas mi débil corazón

Tus caricias como llamas
prendían mi fuego interno
Y cual volcán en erupción,
impetuoso yo explotaba
Lava ardiente transitaba
por tus venas cual averno
Yo expulsaba de muy dentro
mi pasión desenfrenada

Ese fuego se ha consumido,
por tus venas corre hielo
Apagaste aquel volcán,
lo envolviste con frialdad
Cual tormenta helada,
con la nieve destruiste mi deseo
Ya no siento tu cariño,
me olvidaste sin piedad

La frialdad de tus caricias
como escarcha me ha caído
Son tus besos copos blancos
que me han dejado helado
No hay abrazos, siento frío.
Nuestro amor ha decaído
La tristeza me invadió,
mi corazón se detuvo congelado
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Y si la rutina tiende a vencer al amor, habrá enamorados que verterán lágrimas al notar que su amor tiende a desapareceror eso mismo que habrá que luchar para ganarle la batalla a la rutina.
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“La rutina es un asesino implacable
y por si esto fuera poco, además,
es un asesino bastante cruel”



miércoles, 9 de septiembre de 2009

LA RUTINA 6a Parte

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Respecto a la rutina y el cómo combatirle, tengamos muy presente que para ganarle la batalla, habremos de hacerlo entre los dos enamorados, puesto que, sí solo uno de los dos trata de acabar con ella y el otro no hace nada o no pone algo de su parte, además de hacerlo más difícil la lucha por vencerle será muy desigual. Imagínese usted, uno tratando de halagar a su pareja, queriendo hacer locuras, buscando nuevas emociones, inventando cosas diferentes y muchas cosas más, y por otra parte, su pareja actuando de manera indiferente, sin ánimo, sin inquietudes, con frialdad, definitivamente la rutina saldrá triunfante.
Nos desesperaremos, viviremos confundidos, desanimados, nos invadirán otros sentimientos como los celos, la desconfianza, las dudas, nuestras inquietudes y deseos se incrementarán y lo peor de todo, no encontraremos respuesta y trataremos de buscar las razones del porqué nos esta sucediendo todo esto. Ya que en esta etapa del largo proceso del amor, lejos de gozar y disfrutar de todo aquello que el amor nos ofrece, con certeza sufriremos.
Por el contrario si nosotros somos los indiferentes para con nuestro ser amado, si nosotros somos los causantes de que la rutina llegue a invadir nuestra vida y no nos damos cuenta de ello, entonces seremos los culpables del sufrimiento de nuestra pareja y eso de ninguna manera será justo, puesto que el amor es cosa de los dos y en esta situación será más apremiante tomarse de la mano y juntos combatir a ese asesino del amor llamado “La rutina” Ya que el amor existe y es para disfrutarse. Y eso es algo que debemos tener muy presente. El disfrutar del amor debe ser un objetivo común para cada uno de los enamorados.
Si la rutina hace acto de presencia en la vida sexual de una pareja, entonces todo se volverá mucho más serio, pues las relaciones de pareja se harán del todo complicadas; Ya que en este aspecto de nuestra vida, tal parece que la rutina se fortalece y como dije anteriormente, es en ese momento justamente que pueden surgir la infidelidad, el engaño, la traición, los celos, la mentira, la desconfianza, factores que contribuirán para destruir al amor, pues las relaciones de pareja se deteriorarán de una manera mucho más rápida y los placeres de los cuales antes gozábamos en compañía de nuestro amor, francamente tenderán a desaparecer.
Cuando la pareja se encuentra inmersa en estas circunstancias, la vida se vuelve confusa, imaginamos y llegamos a creer que todo esta en contra nuestra, sin aceptar que quizá seamos nosotros mismos los causantes de esta situación, por permitir que la rutina intervenga en nuestra vida. Y esto es totalmente cierto, pues de cada uno de nosotros depende que vivamos una sexualidad satisfactoria y completa a la vez, pero también de nosotros dependerá el evitar a toda costa el llegar a la rutina.
Hacer el amor el mismo día, a la misma hora, de la misma manera, o simplemente dejar de hacerlo por falta de interés o como se dice, “por falta de ganas”, acabara por destruir al amor. ¿Quién no ha escuchado a las mujeres quejarse el no sentirse satisfechas y a los hombres decir que ellas no les ofrecen nada nuevo y diferente? Si él quiere, a ella le duele la cabeza, por el contrario si ella lo pide él esta muy cansado. Nada de eso es cierto, solo es falta de interés y aunque en algunos casos puede haber algo de cierto, pues ahí están los especialistas para ayudarles. Pero si no, todo es causa de la rutina, pues de seguro se han olvidado de las caricias previas, de los besos y los abrazos y sobre todo de las palabras. Tengamos presente que para no caer en la rutina y el hastío debemos mantener el interés y para eso no hay como ser imaginativos.
Buscar cosas nuevas, diferentes, atractivas y sobre todo pensar en su pareja, buscar los lugares y momentos más adecuados y en especial ser cariñosos y románticos. Lo más importante son los preámbulos, hacer el amor sin ellos aburre y demuestra falta de interés. y cuando la lucha por vencer a la rutina se da por uno solo de los enamorados, surgirán muchas preguntas y aun así la lucha se perderá de manera irremediable y para siempre y esto nos llevara a la ruptura y cuando el amor acaba no hay remedio posible que lo pueda remediar.
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Solo habrá silencio

Esta noche no habrá palabras, solo habrá silencio
Un silencio sofocante, un silencio que aniquila
Esta noche no habrá besos, solo habrá silencio
Un silencio triste, un silencio de melancolía

Esta noche no habrá caricias, solo habrá silencio
Un silencio prolongado, un silencio de recuerdos
Esta noche no habrá abrazos, solo habrá silencio
Un silencio impaciente, un silencio sin anhelos

Esta noche no habrá deseos, solo habrá silencio
Un silencio necio, un silencio devastador
Esta noche no habrá pasión, solo habrá silencio
Un silencio indiferente, un silencio demoledor

Esta noche no habrá entusiasmo, solo habrá silencio
Un silencio pertinaz, un silencio obstinado
Esta noche no habrá esperanzas, solo habrá silencio
Un silencio cruel, un silencio despiadado

Esta noche no habrá ilusiones, solo habrá silencio
Un silencio de sufrimiento, un silencio de aflicción
Esta noche no habrá aspiraciones, solo habrá silencio
Un silencio de angustia, un silencio de desesperación

Esta noche no habrá cariño, solo habrá silencio
Un silencio insistente, un silencio de locura
Esta noche no habrá amor, solo habrá silencio
Un silencio de reclamo, un silencio de amargura
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“Disfrutar del amor,
siempre será mucho mejor que sufrir por él
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sábado, 22 de agosto de 2009

LA RUTINA 5a Parte


“Recordar un momento de amor,

nos hace volver a vivir el amor”

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Lo agradable de una sorpresa, los pequeños detalles, las palabras bonitas, los besos inesperados, las caricias a escondidas, unas flores, los chocolates, en fin, hay muchas maneras de romper con las costumbres. Pero en especial debemos estar consientes de que nosotros no queremos llegar a la rutina, porque en la mayoría de las veces nosotros mismos la provocamos. Todo es cuestión de actitud.
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¿Adónde van nuestros recuerdos?

¿Adónde van nuestros recuerdos?
Los buenos y los malos, ¿Adónde van?
Si los coleccionamos, en ningún lado cabrán
Si no lo hacemos, de seguro se olvidarán
Si los negamos, en la memoria permanecerán

¿Adónde van nuestros recuerdos?
Los dulces y los amargos, ¿Adónde van?
Sí platicamos de ellos, no nos escucharán
Si preguntamos, nadie sabrá dónde están
Si los callamos, de todas formas aflorarán

¿Adónde van nuestros recuerdos?
Los tristes y los felices, ¿Adónde van?
Si los queremos olvidar, presentes estarán
Si deseamos conservarlos, desaparecerán
Si los despreciamos, nos agobiarán

¿Adónde van nuestros recuerdos?
Los grandes y los pequeños, ¿Adónde van?
Si no los evocamos, con el tiempo se perderán
Si los ignoramos, con certeza regresarán
Si son gratos o no, siempre nos acompañarán
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Detengámonos unos instantes y retrocedamos un poco, ¿Recuerda que le mencioné que para mí, el amor es un largo proceso y que las diversas etapas que aquí describo se presentan en varias ocasiones a través de nuestra existencia? Pues “La rutina”, etapa de la cual estamos hablando, se puede presentar lo mismo cuando de parejas jóvenes se trate, así como en las parejas de personas adultas, pero con la diferencia de que en los adultos se presenta con más facilidad. Aunque en ambos casos los resultados son igualmente funestos.
Si partimos de la premisa de que la rutina es el preámbulo del rompimiento entre dos enamorados, cuando de amores juveniles hablamos, es difícil la rutina se presente, pues por naturaleza cuando se es joven, también se es muy inquieto y siempre se anda en busca de emociones nuevas. Así que esta etapa no es tan importante para los jóvenes, no así si hablamos de amores entre personas adultas, ya que es aquí cuando a la rutina le es más fácil hacerse presente. Pues interviene el factor tiempo y aunque esto de ninguna manera es una regla, si es un factor importante ya que cuando se ha convivido y compartido durante varios años una relación con una sola pareja, casi todo lo que decimos o hacemos se vuelve costumbre.
De ahí que se den con tanta frecuencia los casos de infidelidad, tanto de la parte masculina como de la femenina. El tedio o la monotonía de una relación con la esposa o con el esposo, genera inquietudes por experimentar cosas nuevas y excitantes. Para ellas, la emoción de un nuevo amor, la pasión y al final el dolor. Para ellos, es un placer, una comodidad, una aventura y luego el olvido. Pero lo verdaderamente importante es el porqué de todo esto, algunas veces es por inseguridad en sí mismo, otras más por causa de al edad y la mayor parte de las veces motivados por falta de autoestima. Tome en cuenta que en la vida real las cosas son muy diferentes y en una relación de pareja no puede haber garantía de que esta sea como en los cuentos, “ Y vivieron felices para siempre”.
Y aunque muchos quizá no estén de acuerdo conmigo, yo estoy convencido que la infidelidad se presenta porque existe la rutina en cualquiera de sus formas. Ya que si nos diésemos cuenta a tiempo, además de acabar con ese asesino del amor también se resolvería en buena medida el problema que nos acarrea la infidelidad. Pero este asunto deberá ser tratado por separado y por personas más conocedoras y con mejor preparación, pues cuando de infidelidad se trata, los resultados no solo acabarán con el amor, muchas veces la infidelidad provoca otra clase de resultados, inclusive muchos ellos verdaderamente trágicos. De ahí que yo solo la mencionare muy brevemente ya que de una u otra manera forma parte del largo proceso del amor y es en esta etapa cuando más se hace evidente.
Si nuestra relación es de estas, o sea, es una relación de adultos. Será mejor revisar nuestras actitudes, pues por el tiempo que pudo haber transcurrido desde que se inició, hasta el momento en que nos damos cuenta de que algo sucede. Que a nuestra relación le faltan cosas diferentes, que nos sentimos inconformes, que buscamos algo novedoso, que todas las cosas de nuestro diario vivir parecen ser iguales. Ese será el momento indicado para tomar el ejemplo de los jóvenes, busquemos nuevas emociones, seamos inquietos, actuemos inteligentemente y no permitamos que la rutina acabe con nuestro amor.
Además veámoslo de esta manera qué perderemos al intentarlo, yo creo que ganaremos muchas cosas y entre todas ellas quizá salvemos nuestro amor de la garras de la rutina y si esto no fuese posible hay algo que de todas maneras será bueno, pues al tratar de cambiar nuestra actitud para con nuestra pareja también es posible encontremos nuevas y excitantes formas de amar y ser amados, ¿No cree usted? Yo le recomiendo que no deje de luchar por poner a salvo ese amor que tanto tiempo le ha llevado.
Hay una frase que escuché y aunque no recuerdo claramente cada palabra describe lo que les quiero decir y es aplicable tanto a un hombre como a una mujer.
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“La edad del ser humano varía de acuerdo
a la persona de quien este enamorado”

lunes, 13 de julio de 2009

LA RUTINA 4a parte

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“Al verdadero amor se le extraña
y se le extraña muchísimo”
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¡Cuánta falta me haces!

Cuándo al abrir los ojos no estas a mi lado.
Cuándo al soñar dormido no sueño contigo.
¡Cuánta falta me haces!

Cuándo en el día no te tengo conmigo.
Cuándo llego a casa y no me das un beso.
¡Cuánta falta me haces!

Cuándo hace mucho frío y no me abrazas.
Cuándo me besas y no me dices te quiero.
¡Cuánta falta me haces!

Cuándo necesito tu amor y no respondes.
Cuándo te deseo y no me correspondes.
¡Cuánta falta me haces!

Cuándo tu cuerpo acaricio y no siento tu placer.
Cuándo mi vida te doy y no te siento estremecer.
¡Cuánta falta me haces!
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Y es cierto, en estas circunstancias cuando las cosas no van bien con nuestra pareja, nos invaden los recuerdos y quisiésemos que todo fuese igual como cuando empezó a florecer el amor. Pero si hemos descuidado los detalles, los mimos, las palabras bonitas, los besos, las caricias y cuantas cosas más. El amor puede llegar a desaparecer de nuestras vidas. Decirle ¡Te quiero, te extraño, me haces falta!, Un pequeño detalle, lo que sea. Pero tengamos presente que si queremos evitar la rutina habrá que hacer algo, sin hacer nada el amor acabará.
Yo entiendo que no es cosa fácil el detectar la presencia de la rutina a tiempo, pues ésta se hace presente disfrazada de muchas formas y cuando nos percatamos de su presencia, quizá ya sea demasiado tarde. Así que siempre será mejor evitarle que combatirle.
Pero usted se preguntará, ¿Y cómo evitarle si no nos damos cuenta de su presencia? Y es cierto, no es nada fácil, sin embargo, siempre es posible hacer algo y para lograrlo, que mejor manera, que la de tratar de ser diferentes día a día con nuestro ser amado. Y cuando digo diferentes me quiero referir a que debemos evitar a toda costa, el insistir en todo aquello a lo que de una u otra forma hacemos cotidianamente.
Nuestra forma de ser, nuestra manera de hablar, nuestra forma de vestir, los lugares que frecuentamos, nuestros pasatiempos y tantas cosas que por ser tan comunes no nos preocupan gran cosa. Tratemos de ser más espontáneos tratemos, de ser más imaginativos; busquemos cosas nuevas, diferentes, atractivas, emocionantes. Cambiar lo cotidiano alguna vez y realizar una locura de vez en cuando nunca será malo y despertará nuestros deseos e inquietudes y mantendrá viva la llama del amor.
Reflexionemos esto, repasemos detalladamente cuáles son nuestras actitudes frente a nuestra pareja. El cómo somos con y para con ella, cambiemos nuestra actitud. Siempre habrá modo de rectificar nuestro camino, no nos empecinemos en ser y hacer siempre lo mismo, hagamos conciencia y reflexionemos. Solo de esa manera podremos derrotar a la rutina y con ello disfrutaremos del amor en todo su esplendor.
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“Reconocer nuestros errores es bueno,
pero aceptar los de nuestra pareja, siempre será mejor”

lunes, 22 de junio de 2009

LA RUTINA 3a parte


Cuando la rutina se presenta, nos hacemos preguntas del cómo es posible que esto nos pueda suceder a nosotros, es por eso justamente que tendremos que tener especial cuidado para que esta no se presente. Y es que la rutina, nos llevará indiscutiblemente hacia el fracaso en la relación de pareja. La rutina es algo contra lo que debemos estar luchando siempre, para seguir disfrutando del amor. Ya que la rutina generalmente es provocada por nosotros mismos y nosotros mismos la debemos combatir. Y eso es totalmente cierto, de nosotros depende destruirle y evitar acabe con nuestro amor.
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Cuando de cosas del amor se trate no debemos precipitarnos; el tomar una decisión a la ligera quizá nos lleve al arrepentimiento. Las cosas hay que aclararlas y no jugar con los sentimientos del otro y para eso, debemos tener la madurez suficiente para saber que una relación equivocada puede causar graves conflictos emocionales. Si estar con el otro causa pesar, es mejor olvidarse de la relación y no engañarse a sí mismo. Tratar de disfrutar las cualidades del otro y compartir metas siempre será lo mejor, recuerden que la sinceridad siempre será agradecida en cuestiones de amor.
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Quisiera el tiempo detener

Quisiera el tiempo detener y no tener que recordar
Quisiera no vivir este presente y no pensar ya más
Quisiera revivir el pasado y no tenerlo que olvidar
Quisiera no dejarte nunca y no me dejaras jamás

Quisiera el tiempo detener y no tener que recordar
Quisiera amarte y saber si es que tú me extrañas
Quisiera fuese diferente y nada llegue a cambiar
Quisiera sentirte cerca y escuchar que sí me amas

Quisiera el tiempo detener y no tener que recordar
Quisiera hacerte mía y sentir tu cuerpo estremecer
Quisiera tenerte entre mis brazos y volverte a besar
Quisiera acariciarte y expresarte siempre mi querer

Quisiera el tiempo detener y no tener que recordar
Quisiera no sentirme así y estuvieses aquí conmigo
Quisiera me comprendieras y así podérmelo explicar
Quisiera me dijeras ¡Te amo! Quiero estar contigo
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Cuando la rutina hace su aparición, al principio empezaremos por extrañar todo aquello que en su momento nos llevó a gozar plenamente del amor y nos invadirán los recuerdos y con ellos la tristeza, al saber que todos ellos, en eso quedará. Solo en recuerdos y por agradables que estos puedan ser, a partir que permitamos que la rutina intervenga en nuestras vidas ya nada volverá a ser igual.
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